Conocimiento Empírico

El conocimiento empírico es el saber que se obtiene a partir de la observación y la experiencia sobre sistemas reales, apoyado en datos, mediciones y evidencias directas del comportamiento de los sistemas. En el marco de la Teoría General de Sistemas, este conocimiento se concreta en la descripción de estados, variables y relaciones observables que permiten contrastar los modelos conceptuales con la realidad, evitando que la teoría permanezca desconectada de los fenómenos que pretende explicar (von Bertalanffy, 1989, Lorenzon, 2020).

En disciplinas aplicadas como el estudio de sistemas organizacionales, el conocimiento empírico se materializa en series temporales, indicadores de desempeño, registros históricos, auditorías y estudios de caso que documentan cómo funcionan efectivamente las organizaciones como sistemas sociales abiertos. Estos datos permiten identificar patrones de comportamiento, evaluar el impacto de políticas y decisiones, y alimentar procesos de aprendizaje organizacional basados en la experiencia acumulada ((Ossa Ossa, 2016), (García, 2024)).

En la Dinámica de Sistemas, el conocimiento empírico se articula principalmente a través de la base de datos numérica y de parte de la base de datos escrita, proporcionando las mediciones e informes necesarios para calibrar y validar los modelos de simulación. Este conocimiento empírico se complementa con el conocimiento tácito recogido en la base de datos mental, de modo que los modelos no solo reproduzcan series de datos, sino que representen también la lógica de decisión y la organización interna de los sistemas organizacionales (García, 2020).